Mi Historia
Crecí en la costa salvaje de Cape Breton y he pasado las últimas dos décadas en otro tipo de costa—Tulum, donde la selva se encuentra con el mar y nadie sigue siendo el mismo por mucho tiempo.
Llegué por una temporada. Me quedé para toda una vida.
En el camino, me convertí en madre, maestra de yoga y meditación, facilitadora y guardiana de espacio para ceremonias de medicina de la tierra, y lectora de cartas—no porque afirme poder predecir el futuro, sino porque he aprendido a escuchar el presente hasta que finalmente dice la verdad.
Para mí, el tarot es un lenguaje de soberanía personal y un mapa del subconsciente. Revela hacia dónde fluye tu energía y hacia dónde te están llevando tus pensamientos, hábitos, intenciones y patrones. Cada carta que giras refleja algo que ya sabes, aunque aún no hayas encontrado las palabras—o el valor—para reconocerlo. Mi trabajo es simplemente sentarme a tu lado mientras recuerdas.
Una lectura de tarot no te dice que tu futuro está fijo. Trae conciencia al mapa mental que sigues en este momento—y te recuerda que ese mapa se puede cambiar. Cuando entiendes hacia dónde sigues dirigiendo tu atención y tu energía, te vuelves capaz de redirigirlas. Puedes soltar viejos patrones de pensamiento y acción, tomar decisiones más conscientes, y comenzar a crear un cambio significativo y positivo en tu vida.
Nada en la vida es completamente certero. Pero cuando cambias tus pensamientos, acciones e intenciones, cambias la dirección en la que estás viajando. Recuperas tu capacidad de participar en tu propio devenir y te acercas a la versión más auténtica, valiente y plenamente realizada de ti misma.
"Esa es la medicina del tarot: no la promesa de un futuro predeterminado, sino la sabiduría para reconocer el camino que estás creando—y el poder de elegir uno diferente."